Cierre fiscal y contable ante un concurso de acreedores

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Cierre fiscal y contable ante un posible concurso de acreedores

Un cierre fiscal y contable defectuoso derivará en una más que probable responsabilidad del administrador en caso de concurso de acreedores.

 

¿Eres consciente de lo que puede pasar si no tienes en cuenta ciertos aspectos en el cierre fiscal y contable, y luego caes en un concurso de acreedores?

La mayoría se preguntará ¿Qué relación existe o puede existir entre el buen o mal cierre fiscal de la contabilidad de una empresa y un concurso de acreedores?. Y especialmente si dicha empresa se encuentra en una situación financiera actualmente sana. Simple, no sabemos el futuro que deparará, y una pandemia, una crisis, un error, un impago de un cliente importante, y tantas otras posibilidades pueden hacer tambalear a esa empresa que gozaba de una situación financiera envidiable.

Es normal y habitual que los empresarios deleguen en sus asesores/gestores el cierre fiscal y contable de su empresa. Esos gestores, en su mayoría, harán el cierre del IVA y demás impuestos, los libros y llegado su momento las cuentas anuales e impuesto de sociedades. Si bien, no suele ser habitual que se revisen determinados aspectos de la contabilidad. Aspectos que el día de mañana, y ante un eventual concurso de acreedores, serán de vital relevancia.

En este post doy unas pequeñas, pero importantes, pistas o pautas de que aspectos deben revisarse, previo al cierre contable de una empresa, para evitar posibles consecuencias futuras, por  ejemplo, la culpabilidad del concurso, y una posible derivación de deuda de la empresa al administrador persona física. Es tan sencillo o tan complicado como revisar la cuenta de caja, cuenta con socios y administradores, las cuentas de salarios o especialmente la de deudas tributarias.

Y si, me refiero a revisar, pues son cuentas que muchas veces se tienen «abandonadas» y reflejan saldos o actuaciones que no son convenientes ni adecuadas en un concurso de acreedores.

 

Cuentas contables que debes revisar ante un concurso de acreedores. Balance de Situación.

El administrador concursal va a revisar los balances de situación, y pondrá especial atención a las cuentas contables que te indico, y que debes revisar SIEMPRE antes de presentar un concurso de acreedores.

  • Cuenta 551.x cuenta con socios y administradores. Es una cuenta que refleja los movimientos contables entre los socios y/o administradores y la empresa. Es altamente recomendable, que en caso de concurso de acreedores, no refleje un saldo deudor, es decir, los socios deben dinero a la empresa, ya que el administrador concursal solicitará la devolución de dicho saldo para pagar las deudas del concurso. Por tanto, dicha cuenta debe reflejar un saldo 0, o en su defecto un saldo acreedor (en cuyo caso es la sociedad la que debe dinero a los socios) 
  • Cuenta 570 cuenta de caja. Es una cuenta que no puede tener un saldo negativo (ni el cierre anual, ni es conveniente que tenga saldo negativo en los balances trimestrales. La caja es el “cajón” de efectivo del que dispone una empresa para los pequeños gastos ordinarios, y por tanto, o hay dinero o no hay, pero no puede haber un saldo negativo. La cuenta de banco (572) si permite estar en descubierto, pues podemos adeudar dinero al banco, pero la cuenta de caja NO PERMITE dicha realidad, en caja o hay dinero o no lo hay. Un balance de situación correcto no puede arrojar NUNCA un saldo de caja negativo.

 

Otras cuentas contables que deben revisarse en atención al concurso de acreedores

  • Cuenta de salarios (465): reflejen el salado real y detallado por cada empleado a los efectos de no superar 3 mensualidades pendientes.
  • Cuenta de impuestos (475): refleje el saldo por cada impuesto, y en caso de aplazamiento, haya una cuenta por cada impuesto aplazado (por ejemplo IVA 3T 2028) así como el detalle de cada uno de los pagos efectuados (con desglose de los intereses correspondientes)

 

Consecuencias por no revisar la contabilidad

Pues la principal, y más relevante, es que seremos responsables (los administradores) de forma solidaria de aquellas deudas contraídas con posterioridad a la causa de disolución. Dicha responsabilidad sólo opera si una vez que conocemos dicha situación, y en el plazo de 2 meses, no la solventamos.

Las opciones para solventar ese desequilibrio patrimonial son las siguientes:

  • Ampliación o reducción de capital según proceda
  • Efectuar un préstamo participativo
  • Aportaciones de socios
  • Concurso de acreedores
  • Cierre (disolución de la empresa)

Y para materializar alguna de esas opciones dispones de 2 meses para convocar la Junta General de socios, y adoptar el acuerdo correspondiente.

 

Causa de disolución por patrimonio neto inferior al 50% del capital social

Debemos saber, es muy importante para un empresario de una SL conocer este aspecto, que es el “desequilibrio patrimonial”. Significa que si el balance de situación de nuestra empresa refleja que el patrimonio neto es inferior al 50% del capital social, con ello estamos en causa de disolución.

Pero antes, y de forma breve y simplemente, ahí van algunos conceptos.

  • Capital social: aportaciones efectuadas por los socios (ya sea al momento de constitución de la SL o por ampliaciones posteriores)
  • Reservas: se forma por la suma de los beneficios destinados a tal partida. Legalmente debe destinarse un 10% de los beneficios a ampliar la partida de reservas
  • Patrimonio neto: de forma muy sencilla, y para que se entienda se obtiene de sumar el activo y restar el pasivo. O dicho de otra forma, el patrimonio neto se forma por los fondos propios de una empresa (de forma simple, es la suma de capital y reservas). Naturalmente ese patrimonio neto se ve afectado por el resultado (beneficios/perdidas) de la empresa.

Pues bien, cuando el capital social de una empresa, por ejemplo una SL con 3.000 de capital social, vea reflejado en su balance que el patrimonio neto se reduce por debajo de los 1.500 €, estará en causa de disolución. Un ejemplo simple, una empresa arranca con 3.000 € de capital social, después de 3 años de actividad donde ha tenido 2 años beneficios y el tercero pérdidas, refleja estos datos: Capital 3000 + reservas 400 – 2000 pérdidas, siendo su patrimonio neto de 1.400. Aquí estaríamos nuevamente en causa de disolución (es un ejemplo muy simplificado para una comprensión sencilla)

 

Desde el departamento de Derecho Societario y Concursal de Expert Abogados podemos ayudarte en tu asunto. Seas empresario (SL o autónomo) o persona física no empresario, podremos encontrar una solución a tu situación de insolvencia.

Mi nombre es Sebastián Martorell y soy abogado especializado en derecho concursal y deudas.

 

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