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Desahucio del inquilino por impago de luz, agua o gas

Desahucio por impago de luz, agua o gas

Un inquilino tiene dos obligaciones económicas principales en un alquiler.

Una es pagar la renta.

Y la otra es pagar los suministros (cuando así lo diga el contrato, que es casi siempre), es decir, pagar la luz, el agua o el gas.

Y esto es así tanto en contratos de arrendamiento de local como de vivienda.

Y al igual que el artículo 27 de la ley de arrendamientos urbanos permite al propietario pedir el desahucio cuando el inquilino deja de pagar la renta mensual, también ese artículo permite al propietario pedir el desahucio cuando el inquilino deja de pagar la luz, el agua o el gas.

Por tanto, ante un impago de suministros el propietario puede interponer una demanda de desahucio, para poder recuperar la vivienda.

Y dicha demanda se tramitará a través del llamado juicio verbal, según nos indica el artículo 250.1 de la ley de enjuiciamiento civil, es decir, a través del proceso de desahucio express.

Antes de la demanda

Hay una diferencia importante entre un impago de rentas y un impago de suministros, y es que cuando hay impago de rentas no es necesario que el propietario avise previamente al inquilino ni le notifique nada.

Y ello porque la renta es un pago periódico fijo, es decir, el inquilino sabe que tiene que pagar la renta todos los meses, y conoce el importe que tiene que pagar. Así, desde el momento que deja de pagar la renta hay un incumplimiento.

Por eso, en el momento en que deja de pagar la renta, el propietario puede poner directamente la demanda, sin avisarle antes.

Pero en el caso del impago de suministros es distinto.

Y es que el inquilino debe conocer el importe que tiene que pagar. Y muchas veces la única forma de saberlo es a través del propietario. Es decir, el propietario le debe mandar la facturas que a él (al propietario) le van llegando.

Pero claro, no basta con mandárselas por email o por whatsapp, que es como se suelen mandar, sino que en un juicio hay que probar que se han mandado las facturas, y por eso la mejor forma de probarlo es mandando las facturas por burofax.

Desahucio del inquilino por impago de suministros

Y como es evidente que el propietario no va a mandar cada factura que le llega por burofax, porque sería antieconómico, lo normal es que cuando se han acumulado varias y el propietario está pensando en interponer una demanda de desahucio, en ese momento deben enviársele al inquilino todas las facturas adeudadas, por burofax.

Y si no las paga en el plazo que se le conceda entonces, ahora sí, se podrá poner con tranquilidad la demanda de desahucio.

La demanda

Una vez que se han reclamado al inquilino (por parte del propietario) las facturas impagadas, si no se las paga se puede interponer la demanda de desahucio.

En la demanda se pueden reclamar todas las facturas impagadas y, también, los meses de renta que se adeuden (si no se deben meses de renta pues se puede demandar solo por los suministros).

En la demanda habrá que aportar las facturas impagadas y el burofax en el que se reclamaban esas facturas, así como el justificante de pago de esas facturas por parte del propietario.

Decreto de admisión

Una vez que se presenta la demanda, el juzgado tarda unos 30 días en admitir a trámite la demanda.

Lo hace a través de un documento que se llama decreto de admisión.

En el decreto de admisión ya vienen señaladas las fechas de juicio y de lanzamiento (desahucio o desalojo, que es lo mismo).

La notificación de la demanda

Una vez que se ha admitido a trámite la demanda, hay que notificársela al inquilino, y normalmente se le notifica en la propia vivienda alquilada.

En la mayoría de los casos es el servicio de notificaciones del juzgado quien notifica la demanda al inquilino.

Pero yo nunca dejo las notificaciones en manos del juzgado, porque es normal que tarden alrededor de un mes y medio o dos en hacer la notificación, así que mi decisión es siempre la misma: es mi procurador o procuradora quien notifica la demanda, y lo hace en dos o tres días, por lo que de este modo ganamos al menos un mes.

La respuesta del inquilino

Una vez que el inquilino recibe la demanda, puede oponerse a la demanda o no oponerse.

Si se opone habrá juicio. Y después se dictará sentencia. Y si todo va bien, después será el desahucio.

Y si no se opone a la demanda no habrá juicio y el juzgado no dicta una sentencia, sino un decreto llamado decreto de archivo (pero a efectos prácticos es lo mismo que una sentencia).

El juicio

En caso de que el inquilino se oponga a la demanda hay juicio.

Un juicio de desahucio suele durar un minuto, o dos a lo sumo. Esto es lo más habitual.

Solo en los casos más complicados dura más de cinco minutos.

Primero el abogado del propietario se ratifica, es decir, confirma que lo que puso en la demanda lo sigue sosteniendo.

Y luego habla el abogado del inquilino, y lo normal es que diga lo mismo, es decir, que sigue sosteniendo lo que dijo en su escrito de oposición ala demanda.

Después se abre una fase de prueba por si alguna de las partes quiere aportar más documentación o por si se quiere interrogar a alguien.

Y finalmente el juez, valorando todas las pruebas, dictará sentencia (no en el juicio, sino después).

La sentencia

La sentencia suele tardar entre dos días y treinta días.

Nunca se sabe, ya que depende del volumen de trabajo del juzgado.

La sentencia debe ser firme, es decir, una vez que se dicta deben pasar 20 días hábiles para que sea firme (unos 30 días naturales).

El lanzamiento o desalojo

El lanzamiento es el acto en que se entre en la vivienda o local y se da posesión del mismo al propietario.

A él tiene que acudir el personal del juzgado (normalmente dos personas), el procurador y un cerrajero. Y el propietario puede acudir si quiere.

Si es necesario también se puede llamar a la policía.

Es frecuenta que el desahucio se suspenda por determinados motivos, siendo el más frecuente que la vivienda siga ocupada, que haya niños, que haya animales sin el dueño, etc. En estos casos se suele retrasar el desahucio entre dos y quince días.

La reclamación de la deuda

Por último, una vez que se produce el desahucio, el propietario puede interponer la demanda ejecutiva, es decir, una nueva demanda para embargar al inquilino.

Desde el departamento de desahucios de inquilinos de Expert Abogados podemos ayudarte en tu asunto y ayudarte a recuperar tu vivienda o local en el menor tiempo posible, gracias a nuestra especialización.

Mi nombre es Eduardo Fernández-Fígares y soy abogado especializado en desahucios de inquilinos.

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